GeoIngeniería

La GeoIngeniería como ciencia emerge de las teorías científicas que abordan el problema del ‘cambio climático’, desarrollando técnicas para controlar el clima terrestre. The Royal Society define la GeoIngeniería como “La manipulación intencional a gran escala del medio ambiente planetario para contrarrestar el ‘cambio climático’ antropogénico”.

Como nueva disciplina científica tiene como objetivo utilizar la tecnología a gran escala para controlar el clima y los fenómenos atmosféricos. El paradigma es complejo porque, por un lado, la aplicación de tecnología de forma intensiva puede ayudar a  solucionar y regenerar los efectos de la contaminación ocasionada por la explotación de los recursos, como por ejemplo, inyectar cantidades masivas de sulfuro en la estratosfera para reflejar la luz del sol y así, enfriar extensos territorios. No considerar que insertar un contaminante en la atmósfera puede ocasionar perjuicios en la salud humana o que muchas plantas dependen de la cantidad de luz solar para completar su ciclo de crecimiento, puede acarrear consecuencias adversas.

Según un comunicado publicado por la Sociedad Americana de Metereología , la GeoIngeniería podría contribuir a frenar el ‘cambio climático’, pero recomendó actuar con cautela, al mismo tiempo que reclamó más investigaciones para conocer los beneficios y riesgos en el uso de nuevas técnicas y tecnologías.  La explotación y el control global de los elementos naturales avanzan en el planeta, creando dramáticas alteraciones climáticas en los ecosistemas. Y es que la naturaleza guarda un frágil equilibrio. Por ello, es necesario que los científicos comprendan muy bien las consecuencias que generarían sus acciones en el Planeta Tierra, pues en algunos casos “el remedio podría ser peor que la enfermedad”. Si los gobiernos y la industria ven la GeoIngeniería como un remedio técnico económicamente viable para afrontar el ‘cambio climático’, invertirán su dinero y tecnologías en esta “solución científica” y no habrá otros recursos para afrontar el contexto venidero.

 

En lo más alto de la pirámide de promotores de la GeoIngeniería se encuentra la Royal Society del Reino Unido y la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, así como sus homólogas en Canadá, Alemania y Rusia. Después, están los políticos, que se ocupan más de sus ‘business’ y de su pensión que del cambio climático. La GeoIngeniería se debate a día de hoy en parlamentos y congresos. Las corporaciones de la industria energética, aeroespacial y militar actúan y proponen desarrollos tecnológicos que alteran la estratosfera y la superficie planetaria.  Destacar los intereses económicos o militares que hay detrás de todas estas nuevas tecnologías resulta imposible. El magnate Bill Gates destinó 4.5 millones de dólares para financiar investigaciones de GeoIngeniería enfocadas en métodos para alterar la estratosfera y reflejar la luz solar, las cuales son gestionadas por los expertos Ken Caldera del Departamento de Ecología Global de Stanford y el físico David Keith, de la Universidad de Calgary.

En Buenos Aires, durante las ‘Jornadas de reflexión sobre la conservación del sistema terrestre’, organizadas por la célula argentina del Club de Roma, donde se les propuso, a especialistas de diversas disciplinas, abordar la discusión sobre la GeoIngeniería terrestre; es decir, la manipulación deliberada y en gran escala del medio ambiente planetario, el doctor Osvaldo Canziani, integrante del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas, afirmó en el discurso de apertura, que “el desarrollo actual de la sociedad humana está dominado por «huellas ecológicas» que exceden la capacidad de producción de los sistemas naturales”.

La necesidad de una moratoria en la experimentación de GeoIngeniería en el mundo material es cada vez más evidente. Además, el CDB, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Asamblea General de Naciones Unidas deben buscar el consejo de la Corte Internacional de Justicia para confirmar que experimentar con GeoIngeniería sería una violación de la Convención sobre la Prohibición de la Modificación Ambiental (ENMOD). La administración de la GeoIngeniería, así como la evaluación de las nuevas tecnologías que amenazan a la Naturaleza y al Ser Humano son cuestiones de interés para el porvenir del Hombre Blandengue.

[Fuentes:]

Textos:

Videos:

  • What in the world are they spraying subtitulado en español.

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